Una vez en casa los padres simulando una tranquilidad que no sentían, pidieron silencio a los chicos, eran las cinco de la mañana y la abuela, enferma del corazón, dormía plácidamente en la habitación de al lado.
Mientras la madre en el baño limpiaba a la jovencita y le ayudaba a colocarse el pijama, el padre pretendía cambiar de ropa y asear al chaval que ya estaba en brazos de Morfeo. Los dejaron acostados a cada uno en una habitación y con la puerta abierta, retirándose muy perturbados a su cuarto.
A las seis comenzaros los lamentos. Se levantaron al instante.
La novia se había quitado la parte de abajo del pijama y estaba de rodillas en el cuarto de su hijo con el culo en pompa, un finísimo tanga y vomitando escandalosamente en la papelera del cuarto. El chaval intentaba con poco éxito hacer lo mismo en el wáter. La abuela paseaba por el pasillo sujetándose el corazón para que no se le saliera del pecho mientras lloriqueaba,
-Ay señor, me va a dar algo, el niño, el niño está borracho y encima ha traído a una mujer a casa.
Fregona en mano, entre los dos no tenían manos suficientes para relajar y acostar a la abuela, sujetar la frente de los chicos, limpiar el suelo y taparle el culo a la novia.
Esa noche los padres se sintieron muy viejos y cansados.
Después del silencio, cuando comprendieron que todo había terminado, se abrazaron con fuerza. Amanecieron con sus cuerpos entrelazados decididos a que al año siguiente, en la Noche de San Juan, buscarían una playa solitaria en un lugar aislado al que llevarían unos troncos para hacer fuego.
Allí, a la luz de la luna, se besarían al calor de la hoguera.
PilinguiñaQuemada
Ostras Pilinguiña, al final te ha salido la vena romántica ¿eh?
Comment por Momo — 6 Febrero 2009 @ 9:08 pm |
Lo que más me gusta es esa compasión final por los pobres padres. No me he visto en esas tesituras, porque mis hijos eran más disimulados y astutos, o porque eran más sensatos, o yo qué se por qué, suerte a lo mejor, pero la verdad es que a veces se lía parda y lo único que se desea es huir. Parece que los padres, cuando los hijos entran en lo que se llama edad de merecer, hacemos abandono de nuestra propia vida, de nuestros propios espacios, y eso, particularmente, me parece un error. Muy bien si llevan a cabo sus planes y se dan el gusto de salir corriendo en esa noche del año siguiente. A recuperar su tiempo y su espacio, lejos de la abuela y de los chicos, que ya les vale.
Comment por Fuensanta — 6 Febrero 2009 @ 9:29 pm |
Comment por beguito — 6 Febrero 2009 @ 10:08 pm |
Vaya con los jovencitos, no veaís en que lios nos vemos metidos a veces los padres, ¡Si yo os contara!
Bien Pilinguiña, tienes mucha imaginación, sigue, sigue, que nos haces reir un ratito. Gracias
Comment por Paquita cervera — 7 Febrero 2009 @ 11:32 pm |
Tehas puesto tierna al final eh, como dice Momo. Me gustó el relato. Por cierto, ya he visto tus pinitos de poeta, pero “por dió” al jefe nooooooo, inspirate en otro. jajajaja
Besos (gordos) y buen domingo.
Comment por Ernesto — 8 Febrero 2009 @ 12:27 am |
¿y que otra cosa se puede hacer?.
A mí me parece bien, todo lo que acabe en beso me parece bien. Es más la definición de espacio debería de ser “lo que no existe en el beso”.
Comment por kaos — 9 Febrero 2009 @ 11:31 am |
Fuen, efectivamente, que los padres también tienen derecho a una calita, arrumacos y besos a la luz de la luna.
Madrina, estos adolescentes son muy parecidos a nosotros a su edad, ni más ni menos. Aunque ahora seríamos exáctamente iguales.
Ernes, calla, calla, que si el jefe supiera…
Kaos, qué bonito, gracias.
Comment por Pilinguiña — 9 Febrero 2009 @ 9:32 pm |
Pues termina romantico y todo: Los padres pensando en reclamar su espacio perdido, a ver si pueden. Me recuerdan a Cesar, el encantador de perros, cuando les reclama a sus perros la propiedad de su terreno y sobre todo…. de la puerta. Es que es verdad que a veces dan ganas de salir corriente.
Escribes precioso. El de la cera me ha hecho reir un rato. Muchos besos de tu Medusiña
Comment por tiachea — 9 Febrero 2009 @ 11:35 pm |
¿Vomitan más cuando bebés o cuando adolescentes? Los míos acaban de pasar la bebedad, tienen 10 y 4, no puedo creer que tenga que regresar a esa infausta era de limpia-vómito, fregona en mano y aunque siempre estuve prontamente asistida por mi marido que es el campeón mundial en hacer que todo quede como que nada ha pasado (sí, soy muy afortunada)… pero…. ¡ay no, por Dios, no otra veeeez!
Tierno final, muy optimista e inesperado. ¡Excelente retrato hiperrealista, Pilin! ¡Muy bien hecho!
Comment por Milla — 10 Febrero 2009 @ 3:23 am |
Juas
pobrecillos …¡qué estrés!
Comment por Tesa — 10 Febrero 2009 @ 11:41 pm |
Buen desenlace para los padres; si no puedes con tu enemigo, haz lo que el hace.
Comment por Raúl — 12 Febrero 2009 @ 12:31 am |
Te me has vuelto a quedar callada ¿todo bien?
Para cuando vuelvas, date una vueltecita por la página de premios de casa, allí, al final tienes una cosita. Espero que estes genial. Si no, grita.
Besazo
Comment por Ernesto — 24 Febrero 2009 @ 10:33 am |
Ernes, Allá voyyyyyy
Comment por Pilinguiña — 4 Marzo 2009 @ 10:38 pm |