Pilinguiña

6 abril 2008

MI PRIMERA PELUQUERA

Filed under: Cuentos — Pilinguiña @ 7:50 pm

Todas las mañanas nos despertaba con un tazón de leche con pan migado.  

Me incomodaba la cuchara rozando mi barbilla mientras mamá, para tenernos controladas, nos daba una a una, el desayuno en la cama. 

A su grito de “arriba”, nos levantábamos todas a la vez. Entre risas y lloros,  nos poníamos en fila frente a la puerta del baño.  

Peinaba nuestro pelo, dos trenzas a cada una,  con prisas y sin miramientos.  

Una vez listas, nos mandaba al colegio. 

Ese día,  mamá no parecía la misma. Dijo dos veces muy enfadada, lo de Herodes

-¡Ojalá viniera y os llevara a todas!-  

Y más circunspecta que nunca,  lo del pelo.

-¡Cualquier día, os lo corto al cero!- 

Cuando volvimos del colegio, en vez de ponernos la merienda,  nos puso de nuevo en fila delante del baño. Esta vez, nos extrañó mucho que cerrara la puerta con la mayor dentro, que gritaba y lloraba suplicando:

-Nooooo, mamá, noooooooooo.Nooooooooooohhhhh. Ayyyy, ayyy… 

Parecía que la estaban matando, ¡qué exagerada! 

Después el silencio… 

Cuando salió del baño, colorada, llorosa y rapada totalmente, sin sus bonitas trenzas, sufrimos una angustia indescriptible.  

¡Mamá, había cumplido su amenaza!.  

Nos preguntábamos, mirándonos unas a otras,  ¿qué acción tan horripilante habíamos cometido para recibir semejante castigo?. 

-Pilinguiña,- ordenó mamá.- Pasa.

¿Me tocaba a mí? Acongojada, puse a mi tercera hermana delante, empujándola para que entrara ella primero.

Mi madre, que ese día no estaba para bromas,  me enganchó por un brazo, me metió en el baño y cerró la puerta. 

Yo, que tenía una bonita melena, no creía ser merecedora de ese crimen por parte de madre. 

Ni se lo pensó. No hubo opción. Primero cortó una trenza y después la otra.  

Continuó, con las manos y tijera en ristre, regodeándose en mi pequeña cabeza. 

Aquella noche, dormimos pelonas y aterrorizadas ante la inminente visita de Herodes.

 

PilinguiñaRepeiná.

 

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8 comentarios »

  1. jajaja, eso es comodidad María!
    Os imagino, pobretas!
    Pero con tanta niña y tantas trenzas, lógico recurrir a medidas extremas,jaja.
    Fotito de tú paso por la peluquería casera no tendrás,verdad? jeje
    Un besazo guapisima!

    Comentario por Ana — 8 abril 2008 @ 6:21 pm | Responder

  2. Anita, desde ese día, mi santa madre solo le sacaba fotos a los burros. No paraba de decir: – Hijas mías, “burro mal esquilao, a los dos días está igualao” – y se quedaba tan pancha.
    besazos para tí.

    Comentario por María — 8 abril 2008 @ 7:33 pm | Responder

  3. ¿y qué hizo tu madre con tanto pelo? me pica la curiosidad.

    Comentario por irma6 — 8 abril 2008 @ 8:19 pm | Responder

  4. María…. este es el único texto tuyo que he leído….. y me ha dejado con dos suspiros….. el primero de admiración por la calidad de tus letras, el segundo de tristeza porque cosas como la que has narrado, se dicen como si no hubiera sido gran cosa,casi convenciendose a si mismo…… una anécdota más en la vida…. pero duelen en el alma y no vienen a la memoria sin que se humedezca la mirada.

    Me has enganchado a la primera.

    Comentario por mapache77 — 8 abril 2008 @ 9:17 pm | Responder

  5. No se si fue verdad lo que contó mi hermana la mayor sobre el paradero de nuestro preciado pelo.
    Lo que si recuerdo es que su explicación me tranquilizó muchísimo, en aquel momento.
    Detalló, como mamá se lo habían dado a unas monjitas para ponerles pelos a los niños del Biafra.

    Comentario por María — 8 abril 2008 @ 9:24 pm | Responder

  6. La verdad es que no conocía esta faceta de escritora!!, pero me parece que las historias que cuentas son muy entrañables,(verídicas o no), y que hacen viajar a la imaginación hacia aquellos maravillosos años de la infancia,inocencia y candidez que el tiempo, los años y la experiencia nos han arrancando del alma ….sigue escribiendo, porque es una forma de volver a recordar aquellos olores, sensaciones y emociones que tratamos de volver a sentir, pero que no podremos recuperar del pasado.

    Comentario por Rita — 9 abril 2008 @ 6:43 pm | Responder

  7. Mapache, gracias por tu comentario.
    Mis recuerdos de aquellos años, son muy agradables (no creo que lo fueran tanto cuando sucedieron). Seguramente porque éramos muchas niñas juntas y de edades parecidas, vivimos intensamente unos años maravillosos. Los recuerdo con una gran sonrisa.
    Gracias de nuevo

    Comentario por María — 9 abril 2008 @ 8:55 pm | Responder

  8. Rita, muchas gracias. Solo decirte que “la realidad, siempre supera a la ficción.
    Los cuentos, de momento son basados en hechos reales.
    Solo exagero a veces, un poquito.

    Comentario por María — 9 abril 2008 @ 8:57 pm | Responder


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