Pilinguiña

16 abril 2008

A LO HECHO, PECHO

Filed under: Mujeres — Pilinguiña @ 9:00 pm

Cuando estamos en edad fértil,  parece que unas mujeres a otras nos contagiamos el deseo de la plenitud maternal con esmero y sin ningún pudor.

Nos decimos sin miramientos y con un poco de “joputez” entre nosotras aquello de:

Qué maravillosa la maternidad.

Qué triste la mujer sin hijos.

No somos nada sin parir y sin amamantar.

No existimos plenamente sin esa maravillosa sensación del amor materno.

La vida sin la maternidad no tiene sentido.

Qué placer un bebé entre los brazos.

Qué unión tan maravillosa entre la pareja.

No hay deseo real,  si no queremos tener un hijo suyo.

La plenitud como mujeres solo la alcanzamos siendo madres.

¡Y, la mayoría tragamos! ¡Qué poca solidaridad!

Crédulas, inocentes y totalmente ignorantes, nos ponemos a ello. Incluso algunas pasamos por verdaderos calvarios para lograrlo.

Barrigonas nos deleitamos copiando a las actrices de jolibú, en nuestra hermosura barriguil. Cierto es, que en este periodo te lo crees todo. Hasta aquí, tiene un pase.

Luego a parir… dolor, sangre, se te abren las entrañas… pero tú tan contenta.

Una vez abiertas, aparece aquel  ser pequeñit@ que solo tiene ojos, ojazos diría yo, para tí. Lamentablemente, en este punto de tu plenitud, lo que has hecho, ya no tiene remedio.

Te enamoras como una imbécil de ese ser maravilloso y adorable que ha salido de tu cuerpo. Durante 6 años eres correspondida plenamente. Te mirará con amor eterno.

En estos primeros años, no importa que la leche de tus pechos se te esparrame por la cama.

Que te pases el día mirando  si hace caquita o no hace caquita  y el color de su mierdecilla.

Que le estés limpiando todo el día el culo,  ni que vayas de culo entre el curro, la casa y tu maravilloso bebé. No importa que sus lloros sean tus lágrimas.

Que conozcas las urgencias del hospital más cercano, mejor que tu casa.

Que tus relaciones amorosas casi desparezcan por dedicación total y plena a esa criatura de tu amor para siempre.

Cuánta mala baba hay entre nosotras. ¿Porqué las mujeres no decimos la verdad?

Que esto,  solo dura 6 años. ¿Qué son 6 años de tranquilidad en 85 que vivimos de media las mujeres?. Nada, no son nada. Pasan sin sentir.

A partir de los 6 años y un día comienza la montaña rusa.

Que si no va contento al cole.

Que si le pegan

Que si pega

Que si no estudia o no lo hace suficientemente

Que si miente

Que si no sabe decir no

Que no le vemos feliz

Lo más difícil es el sufrimiento y el pánico que recorre de nuevo tus entrañas ante la posibilidad de le pase algo grave.

 

Y así hasta los 11 añítos de nuestra hucha favorita. Porque intentaremos dejar todo nuestro sueldo en que a la criatura no le falte el mejor colegio, las mejores actividades, los mejores juguetes  y la profe de inglés.

Ya ni cuento las veces que en estos años hemos ido al colegio a matricularles, hablar con los profesores, coser los trajes de carnaval, preparar los cumpleaños felices. Todo ello con la angustia de que estás faltando al trabajo,  aparentando ser una mujer poco “operativa” y “productiva”.

 

Las mujeres nos han dicho que esto no es nada, ahora, a partir de los 11 añitos,  esperamos la felicidad máxima ya que nuestro hij@ será maravilloso porque lo hemos criado con todo nuestro amor. No le ha faltado de nada. Todo para él/ella. Será solidari@, será buen amig@, será buen conversad@r, será cult@ e inteligentísim@, sobre todo, será muy feliz y un amantísim@ hijo/a agradecid@ por el amor y protección que le damos permanentemente.

 

Pero hete ahí, que la adolescencia por fin,  te quita la venda de los ojos.

Coño, mira tú que ya no es tan gracios@,  ya no es tan guap@, ya no es solidari@, ni buen conversador/a, ni cult@, es infeliz y parece tont@ de baba. Sobre todo, no es agradecid@. Le sobra toda la protección y amor que le damos permanentemente.

Se ha desenamorado. ¿Y tu? Como una gilipollas, detrás, babeando, suplicando las migajas del poquito amor que le pueda quedar hacia su madre amantísima.

¡Pues no!, en esta etapa (12 a 17), no te dará ni las migajas.

Pero tú incansable, enamorada hasta las trancas,  las esperas mientras.

Sube en la moto a todo meter.

Sale hasta las tantas mientras ver pasar por tu mente todos los peligros habidos y por haber de la noche. Os aseguro que no hay mente más imaginativa que la de una madre desvelada.

Suspende o aprueba, mientras la imaginas  embarazada del  canallita ese que puede tener cualquier enfermedad. O te ves abuela de la lagarta esa despechugá por la que pierde el sentido.

 

A partir de aquí, tú sigues más enamorada y más jodida,  si cabe, que siendo sinceras, no cabe más.

Y todavía, las mujeres intentamos convencernos entre nosotras. ¿Cuántas veces nos dirán otras mujeres aquello de “pero dan tantas alegrías”… sí, sí, espera y verás.

 

Porque, la pasión por los hijos no tiene medida ni  sosiego, cada día le quieres más y más. Matarías y morirías por él/ella.

 

Mientras esperas, ya que no te queda otra a que madure, entras en la menopausia, que como sabemos, son momentos en que las mujeres necesitamos paz y tranquilidad, pero no tienes tiempo ni de coger el abanico para “dessofocarte”. !No hija no!, tu amor enloquecido te llevará a acudir  corriendo al banco a por dinero que necesita la criatura para salir el fin de semana.

No engañemos más a nuestras congéneres. Por favor, seamos sinceras.

 

He sido solidaria y sincera como mujer, como madre, opino todo lo contrario. No cambiaría ni un ápice al amor de mi vida, mi estupendo, sensible, educado, simpático, alegre, conversador, feliz,  inteligente y guapísimo hijo.

 

PilinguiñaMujer

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4 comentarios »

  1. Genial, como todas tus crónicas es un placer leer tus palabras, cargadas de ironía, chispa y, sobre todo, ternura (aunque esté escondia). Gracias por ellas.

    Comentario por Ernesto — 17 abril 2008 @ 8:10 pm | Responder

  2. Jo, muchas gracias, de verdad.

    Comentario por Pilinguiña — 17 abril 2008 @ 8:14 pm | Responder

  3. Confirmo, confirmo. Como nos has retratado.. Da gusto leerte y ver por escrito lo que tantas veces se piensa en secreto: Jo… pues si lo se no vengo. Pero es que encima, has perdido la cabeza por tus amores. Y estas colgadita, colgadita, aunque intentes desimular lo mas posible. Pero ellos lo saben…..Da gusto leerte

    Comentario por tiachea — 20 abril 2008 @ 12:15 am | Responder

  4. Por fortuna soy hombre 😛 😛 😛 .

    No, fuera de coña, cierto es que lo que teneis que soportar vosotras nosotros no lo podemos ni imaginar.

    Comentario por Lochi — 23 abril 2008 @ 3:52 pm | Responder


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